Cambie para que no cambie el clima

Actualmente no dejamos de oír hablar sobre el cambio climático en todas los medios de comunicación. Pero ¿sabemos qué es y qué representa el cambio climático en nuestro día a día?

El clima ha cambiado continuamente a lo largo de vida del Planeta. Entonces, ¿por qué tanta preocupación ahora? El cambio climático que estamos viendo actualmente está provocado por la actividad humana y se está produciendo muy rápidamente. Su efecto más notable es el aumento de la temperatura media de la atmósfera donde vivimos, debido al aumento de la concentración de gases de efecto invernadero (GEI), originados por el uso de combustibles fósiles y en procesos industriales.

Consecuencias locales de un problema global
Según los expertos, la incidencia del Cambio Climático tendrá efectos muy negativos:

  • Aumento de la frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos: sequías, olas de calor, lluvias torrenciales, etc.
  • Aumento del nivel de los mares, produciendo daños en las costas
  • Cambios en los ciclos productivos de las cosechas
  • Alteración de ecosistemas terrestres y acuáticos continentales, y pérdida de biodiversidad
  • Reducción de las disponibilidades hídricas

Todos tenemos la posibilidad de actuar
El sector residencial, comercial e institucional es causante por sí solo de más del 25% de las emisiones de GEI. No sólo la Industria es responsable. Además, con nuestro comportamiento como consumidores podemos tirar de las empresas para que estas reduzcan sus emisiones.

El impacto se mide por toneladas
De todos los gases de efecto invernadero, el CO2 es el que más contribuye al cambio climático y el que más ha aumentado su concentración en la atmósfera desde la revolución industrial.
Para medir el impacto sobre el cambio climático transforman todos los gases de efecto invernadero a la cantidad de CO2 equivalente. Podemos utilizar así como unidad la tonelada de CO2 equivalente (t CO2e). Algunos ejemplos de qué significa una t CO2e:

  • Tasa de emisión media anual por habitante en España (año 2006): 9,59 t CO2e
  • Tasa de emisión media anual por habitante permitida por Kioto para España: 7,00 t CO2e

Tasa de emisión* correspondiente a cada habitante del planeta para el año 2020: 1,40 tCO2
Los científicos nos dicen que para detener el cambio climático, sería necesario reducir en un 40% las emisiones de GEI, respecto a las de 1990, de modo que cada habitante del planeta podría emitir algo menos de 1,5 toneladas de CO2eq. el equivalente a las emisiones originadas en un trayecto de 8.000 km con el automóvil.

¿Qué puede hacer usted?

Realizar esfuerzos de reducción de emisiones sin contar con la información adecuada es como ir a hacer la compra sin saber cuánto vale cada producto.

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  • Haga un uso correcto de la calefacción. Ajustar una temperatura entre 21 y 22ºCes suficiente. Cada grado que se aumente la temperatura supondrá un aumento de hasta un 10% de las emisiones.
  • Dúchese en vez de bañarse. Puedes ahorrar hasta 300 kg de CO2 anuales emitidos a la atmósfera, y una cantidad importante de agua.
  • Ojo con el consumo eléctrico “pasivo”. El conjunto de aparatos domésticos funcionando en modo Standby, además de no realizar ninguna función útil, puede llegar a significar el 10% de la factura eléctrica doméstica.
  • Tenga en cuenta la clasificación energética cuando compre nuevos electrodomésticos. La diferencia entre un frigorífico de clase A y otro de clase E son 170 kg CO2 anuales. Son más caros, pero la inversión inicial se compensa con el menor consumo energético.
  • El consumo de electricidad y las emisiones de CO2 relacionadas con la iluminación pueden reducirse en un 80% con la instalación de bombillas de bajo consumo. Hoy en día ya existen para todo tipo de aplicaciones.

 Reducir las emisiones de su hogar es muy sencillo y además de no implicar una pérdida de confort, representa un beneficio para su bolsillo.

Existe otra manera de disminuir el impacto de aquellas emisiones que no se han podido evitar a pesar de acometer acciones de reducción. Es mediante la compensación de emisiones, lo cual consigue un doble objetivo:

  • Reducir las emisiones producidas a través de proyectos certificados de reducción y secuestro de carbono, basados en el uso de energías renovables, la mejora de la eficiencia energética y la reforestación.
  • Favorecer el desarrollo sostenible de los países donde se desarrollan estos proyectos.

El papel de las RENOVABLES en la lucha para frenar el cambio climático

La energía solar está siendo ampliamente utilizada para obtener agua caliente sanitaria y calentar el hogar. Las instalaciones más sencillas para ACS, evitan la emisión de hasta 200 kg de CO2 a la atmósfera por persona y año. Sus costes son bastante asequibles pues se compensa con la “gratuidad” del combustible.

También la biomasa representa una solución muy atractiva para los sistemas de calefacción de viviendas y edificios. Nuevamente las emisiones netas de estos sistemas son nulas y los costes del combustible son más bajos que los del gas o gasoil, compensando los mayores costes de inversión, que pueden cubrirse en un período inferior a 10 años. 

Las instalaciones que utilizan fuentes renovables, pueden recibir subvenciones para cubrir parte de la inversión y obtienen condiciones de financiación especiales.

Recuerde que sólo las emisiones derivadas de la calefacción superan anualmente las 1,5 toneladas de CO2.

Gracias a herramientas como Aranda Power Management, que centraliza la gestión de las políticas de ahorro de energía, controlando el consumo eléctrico para las estaciones de trabajo, permitiendo ahorrar dinero y generación de CO2 mientras protege el medio ambiente. Contribuya al medio ambiente si levantarse de su escritorio, conozca más de Aranda Power Management aquí.

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